sábado, 28 de mayo de 2011

Yo no pedí nacer

Vivo es una confusión tan grande que no encuentro sentido ni a la vida ni a la muerte. si me preguntan por que vivo... no sabría dar una buena respuesta.
Pero si me preguntan si querría morirme (aunque a veces lo grite a las parees), no sabría tampoco dar una respuesta firme.
Porque  este asunto viene de lejos...
¡Yo no pedí nacer!...
Muchos amigos y compañeros de trabajo me dicen que soy un neurótico, y que lo que me haría falta es recuperar mi identidad yendo a un psicólogo. Porque el que ha nacido y, sin embargo, dice que no pidió nacer, tiene alguna tuerca floja...
Yo escucho todo esto, pero si esos juicios me vinieran de otro mundo. No me interesan. Nada me dicen. No me aclaran el panorama. Todo sigue tan en tinieblas y tan oscuro como antes.
Una vecina, bastante anciana la pobrecita, me dice a cada rato que lo que a mí me hace falta es fe. Que yo no tengo fe y que esto me pasa porque no rezo el Rosario.
Yo la oigo, y me parece que una marciana me habla...
Pero si me preguntan si querría morirme, no sabría tampoco dar una respuesta firme.
¿Por qué?
Porque aunque el dolor duela, la desesperanza desespera, la angustia angustie y la depresión deprima, la vida es vida; no es una teoría, sino un hecho, un hecho tan ineludible como el rostro que tengo, como el aire que respiro, como las nubes en el cielo antes de la lluvia. Como las montañas en zonas montañosas. Son hechos ante los cuales debo inclinar mi cabeza.
Yo no pedí nacer, pero nací.
Y antes de nacer me envolvía la oscuridad: ahora tengo luz que me excita. Antes de nacer, comía por la boca de mi madre. Ahora gusto de las cosas gustosas. Antes de nacer, mi audición estaba atenuada por la que me envolvía. Ahora, la música es algo real, y la voz de quienes me alaban o critican, también. en el seno de mi madre, no juzgaba mi próximo nacimiento. Ahora, me puede dar hasta el lujo de renegar del día en que vi la luz.
Yo no pedí nacer, pero nací. Y sé que la vida es un regalo que no puedo despreciar.

 Héctor Muñoz, Nuevo Libro Rojo, Bonum.

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